EL VENDEDOR DE LIMA — EL GUARDIÁN DEL NÚMERO DE LA CIUDAD
Ficha de juego
Arquetipo: Guardián del total
Filiación: Ninguna conocida: un puesto que nadie recuerda haber abierto
Atributos
Físicos
Sociales
Mentales
3
3
5
3
2
4
4
2
4
Habilidades
Matemáticas
4
Negociación
4
Ventas
3
Memoria
5
Ocultismo
3
Empatía
3
Supervivencia
2
Trasfondos
Número de la ciudad
5
Puesto (mercado)
3
Contactos
3
Recursos
2
Esferas
Correspondencia
3
Entropía
2
Fuerzas
1
Vida
0
Materia
1
Mente
3
Prime
3
Espíritu
2
Tiempo
2
Arete4
Quintaesencia8
Paradoja2
Voluntad8
Salud8
Hoja de criatura · Lima · Nivel bajo Mago: La Ascensión — EL VERBO HECHO CÓDIGO
IDENTIDAD
Campo
Detalle
Nombre
El Vendedor de Lima
Título
El guardián del número de la ciudad
Filiación
Ninguna conocida: un puesto que nadie recuerda haber abierto
Naturaleza
La llave del total de Lima
Ánimo manifiesto
Dice que vende antenas
Territorio
El mercado: un puesto de cables
Herramienta
El número de la ciudad
Estado actual
Guarda lo que nadie sabe que guarda
EL PUESTO QUE NADIE RECUERDA HABER ABIERTO
En el mercado hay un puesto de cables que nadie recuerda haber abierto: está ahí desde siempre, y siempre estuvo abierto.
El dueño dice que vende antenas. En realidad guarda el número de la ciudad: Lima, completa, con todas sus marcas.
Si preguntas el precio, te mira y dice: «ya sabes cuánto vale».
Regla de juego: El Vendedor no miente y no negocia. El precio de lo que guarda se sabe, se intuye o se debe — pero nunca se pregunta dos veces.
LO QUE GUARDA
Lima creció hacia el mar: los yungas y los costeños sabían que la bruma guarda algo. Hoy la bruma es servidores. Las torres de conexión se alzan donde antes se pactaba con el mar.
Cada usuario que se conecta a la madrugada deja una marca en el total: todas esas marcas se suman en un solo número — y ese número está en el puesto de cables.
El Vendedor no es dueño del número: es su guardián. Si el puesto cerrara, la cuenta de Lima quedaría huérfana.
EN JUEGO (guía al director)
Es un intercambio, no un combate: quien quiere el número de la ciudad debe poner su precio — y el precio siempre es mayor de lo que se cree.
El puesto es un punto de paso obligado para quien quiera operar con la cuenta de Lima (deudas, marcajes, la Cofradía, los pactos con la bruma).
Si un personaje deja su marca en el total al conectarse de madrugada, el Vendedor lo sabe antes que nadie.
FRASES DEL PERSONAJE
«Vendo antenas. ¿Quieres una? No, no quieres. Quieres lo otro.»
«Ya sabes cuánto vale. Todo el mundo lo sabe. Por eso nadie pregunta.»
«Lima creció hacia el mar, y el mar devolvió servidores. Yo guardo lo que el mar no se llevó.»
«Cada madrugada alguien se conecta y deja su marca. Yo las cuento todas. Es mi trabajo desde que abrí el puesto.»
Ficha basada íntegramente en build/BIBLIA_MAESTRA.md y el capítulo 3 del libro (La Geografía del Nombre, Lima). Sin invenciones: solo canon citado.